Un miserable proceso electoral |
En el Perú es muy difícil aburrirse. Esta premisa la repetimos con frecuencia. Sin embargo, lo que debería ser un proceso electoral presidencial destinado a poner fin a la perpetua crisis política que el país arrastra desde hace décadas, se ha convertido en una auténtica opereta. Una puesta en escena plagada de desorden, sospechas y cuestionamientos, que lejos de fortalecer la democracia, la debilita peligrosamente.
Asistimos con incredulidad a un proceso electoral marcado por irregularidades que, según sus organizadores, se explican en una supuesta “mala logística”. Resulta difícil aceptar semejante argumento cuando lo que está en juego es el destino político de la nación. Esta explicación, más que aclarar, genera aún más dudas en una ciudadanía que observa con creciente desconfianza a las instituciones encargadas de garantizar la transparencia del voto.
En este contexto, no son pocos los que consideran que existe una intención deliberada de manipular el........