Rusia, “dueña del Ártico”, y Groenlandia, la última esperanza de Estados Unidos
Hielo, hielo y más hielo. Pero un hielo que se derrite progresivamente y que está haciendo navegable, durante períodos cada vez más extensos, este rincón estratégico del planeta: el Ártico. Una región que comprende aproximadamente 14 millones de kilómetros cuadrados y que, lejos de ser un desierto congelado sin importancia, se ha convertido en uno de los grandes escenarios de la competencia geopolítica del siglo XXI.
El Ártico vuelve a estar en el centro de la controversia desde el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y su renovado interés por Groenlandia. ¿Capricho de un millonario autoritario, como sostienen algunos despistados y neófitos en geopolítica? Todo lo contrario.
Podemos discutir las formas de comunicación del presidente norteamericano, su estilo confrontacional, su prepotencia o su particular manera de negociar, pero reducir el interés estadounidense por Groenlandia a un simple capricho sería desconocer la historia y la geopolítica. Estados Unidos sabe desde hace décadas que quien tenga una posición privilegiada en Groenlandia tendrá........
