Soberanía y control territorial |
La soberanía no es sólo un concepto abstracto y ajeno a la situación real que vive el país. En la teoría política clásica, la soberanía de una nación se sostiene sobre tres pilares fundamentales: un territorio delimitado, una población que lo habita y un poder público capaz de ejercer el control exclusivo sobre ambos.
Cuando uno de estos elementos se debilita —particularmente la capacidad del Estado para imponer la ley en su propio suelo—, la soberanía deja de ser una realidad política para convertirse en un mito jurídico.
Hablar de soberanía cuando grupos criminales dictan el precio de los productos básicos, cobran “derecho de piso” a los productores o controlan el flujo migratorio en las fronteras, es un ejercicio de optimismo ciego. La soberanía no se pierde únicamente por invasiones extranjeras; se entrega por goteo cuando una organización........