Unos ecologistas de pacotilla
En nuestra tertulia, que actúa como terapia de grupo, contamos con un arandino de pro, Julio, veterano de la industria del uranio, y por él surge en la conversación el caso del tren cerrado entre Aranda de Duero y Madrid. El hecho es que el 6 de marzo de 2011 se derrumbó el túnel ferroviario de Somosierra, de más de tres kilómetros de longitud, a unos doscientos metros de la boca norte, enterrando una máquina bateadora que realizaba labores de mantenimiento en la línea. Desde entonces, y han transcurrido 15 años, no hay conexión directa por tren entre Madrid y Burgos, con Aranda, por supuesto, pillada en medio. No se han quedado quietos los paisanos de Julio, que llevan una década de movilizaciones ciudadanas en demanda de la reapertura de la línea, pero que si quieres arroz Catalina. Mientras, los de Adif van por el séptimo u........
