Sobre los árboles y el bosque sanchista |
Una vez más, y por mucho que el personaje se nos haga cuesta arriba, ha llegado el incómodo momento en el que los periodistas deberíamos ponernos del lado de la bruja y, si Dios no lo remedia, quemarnos en la misma hoguera que la plebe enfurecida, antorcha en mano, se dispone a prender. Es lo que prescribía el gran Indro Montanelli a los aspirantes a formar parte de nuestro oficio y, créanme, cuando recuerdas que acabaste por tragarte un bulo maldito, por ejemplo, que Roldán se había quedado hasta con el dinero de los huérfanos de la Guardia Civil, o viste cómo un periódico dedicaba 200 portadas a crucificar a Camps, que era inocente, entiendes que el viejo periodista italiano tenía razón. Como sé leer, lo mismo que Rufián, entiendo que lo de Zapatero pinta mal, pero de ahí a participar en ese campeonato de a ver quién lanza la acusación más bizarra,........