Ejercicio arbitrario y grosero del poder |
Con los términos «grosero» y «arbitrario», los magistrados de la Audiencia Provincial de Badajoz que han condenado por prevaricación al hermano de Sánchez han hecho una descripción exacta de lo que entiende el sanchismo por el ejercicio del poder. Hay más razonamientos en la sentencia, cierto, pero el eje que vertebra toda la corrupción socialista se condensa en esos dos adjetivos, arbitrario y grosero, algo tan cutre que, por no dar, ni sirve de argumentación para ese golpe del Estado judicial que denuncia la izquierda, que no sería más que pataleta de niños pillados con las manos en la masa, sino fuera por la carga de amenaza, de aviso a navegantes, para cualquier otro juez que se atreva a tocar a la familia del inquilino de La Moncloa. Sería asombroso en cualquier otro país democrático, pero en la España del pacto de investidura, en la España del Gobierno........