Los costos invisibles del turismo
Complejos vacacionales en Playa del Inglés. / LP / DLP
El turista acaba de aterrizar. Mientras espera su equipaje, confirma desde el teléfono el apartamento donde se hospedará. Unos minutos después solicita el vehículo que lo llevará hasta allí. Durante el trayecto reserva una excursión para el día siguiente, busca un restaurante cercano y consulta cuáles playas recomiendan otros viajeros. Cuando finalmente llega a su destino, buena parte de sus vacaciones ya está organizada sin haber hablado con una agencia de viajes, un recepcionista de hotel o un taxista.
Esa escena, hoy completamente cotidiana, refleja hasta qué punto ha cambiado la industria turística en apenas quince años. Primero fueron los vuelos de bajo costo. Después Internet transformó la manera de reservar hoteles. Más tarde llegaron Uber, Airbnb, Booking y otras plataformas que modificaron prácticamente cada etapa del viaje. Hoy la inteligencia artificial comienza a planificar itinerarios completos en cuestión de segundos. Cada una resolvió un problema distinto; juntas redefinieron la forma de viajar.
Las primeras reacciones fueron previsibles. Cuando Uber comenzó a operar, miles de taxistas salieron a las calles convencidos de que........
