Cuando decidir también es competir

Luis García, esta mañana en la sala de prensa de Barranco Seco. / UDLP

Ha pasado más de un mes desde que Luis García hiciera pública -con el respaldo del club- la oferta de renovación. Coincidió en el tiempo con su distanciamiento del líder emocional del equipo: Jonathan Viera, ausente en el último partido en Cádiz por unas molestias en el cuello. Y cuesta no mirar atrás. A ese Viera que acompañaba siempre, que viajaba aunque no jugara, que entendía su peso más allá del césped. Siempre estaba. Hoy, en cambio, la sensación es distinta: donde antes había implicación y pertenencia, ahora asoma cierta distancia, una desconexión que no pasa desapercibida. La fractura entre jugador y entrenador es evidente, sí, pero también responde a uno de esos momentos que el fútbol, tantas veces, termina........

© La Provincia