¿Primero lo nuestro? El lenguaje importa
Vista de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. / José Carlos Guerra
Los lemas Primero lo nuestro o Primero lo de aquí pretenden conectar con una sensibilidad mantenida durante muchos años y muy presente en Canarias: la sensación de abandono institucional, de lejanía respecto a Madrid y de cansancio ante decisiones tomadas desde la península sin comprender la realidad del archipiélago. Ese malestar existe, es legítimo y merece representación política. Sin embargo, precisamente por la importancia de ese propósito, conviene reflexionar sobre si el eslogan escogido ayuda realmente a construir un proyecto amplio e integrador o, por el contrario, introduce una lógica emocional peligrosa capaz de confundirse con una política basada en el resentimiento.
Primero lo nuestro no es una frase inocente. Aunque pueda interpretarse como una llamada a priorizar los intereses de Canarias, también contiene una carga simbólica basada en la división entre un «nosotros» y un «ellos». Y ahí aparece el problema. Cuando la política empieza a construirse sobre fronteras emocionales, aunque sean sutiles, corre el riesgo de alimentar dinámicas excluyentes que terminan deteriorando la........
