No estás sola |
Todavía sobrecogido por el impacto de la noticia, se me vienen a la cabeza las extrañas (pero atinadísimas) palabras de Walter Benjamin: «el despacho del jefe está repleto de armas» (Einhanstraβe, 1928). Cómo tuvo que sufrir la subordinada del máximo responsable de la Policía Nacional el brutal acoso de su superior en el mando, cómo se las vería la también agente de los cuerpos de seguridad del Estado para llegar a grabar la salvaje agresión de la que era víctima en la vivienda oficial del DAO. Buena conocedora de los entresijos del sistema judicial español y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, tuvo la frialdad de generar y conservar las pruebas necesarias para defenderse ante un juez y la valentía correspondiente para presentar la oportuna querella.
Cómo contrasta este caso, del que ni siquiera se ha informado del nombre de la protagonista, que permanece en el completo anonimato, con otros igualmente famosos. Por ejemplo, el de la presunta agresión sexual cometida por........