París (ella) |
Una multitud se baña en el río Sena, en París, para combatir las altas temperaturas. / Edgar Sapiña (EFE)
Escribo este artículo desde la cafetería La Crème de Paris con vistas a Notre Dame. Acabo de desayunar un gofre de Nutella sin gluten con plátano y fresa y un café parisino, y no me preocupan las calorías porque sé que andaremos una media de dieciséis mil pasos, según el reloj antipático de mi marido que le indica, no solo cuánto camina, sino cuándo debe levantarse. Una tiranía, pero a él le gusta. ¡Qué se le va a hacer! El plan de hoy es visitar la librería Shakespeare and Company, recorrer el barrio latino y terminar la jornada echándole horas al Louvre.
Están siendo días mágicos en esta ciudad de ensueño: preciosa, caótica y sin una sola señal de STOP, según nos cuenta Nathalie, la guía turística. Ayer estuvimos en el Café Pli Temple y nos........