Puertas giratorias |
Archivo - Entrada del Consejo general del Poder Judicial / Fernando Sánchez - Europa Press - Archivo
El conflicto de interés es uno de los riesgos más persistentes —y menos visibles— para la integridad pública. La ciudadanía está harta de él. No siempre adopta la forma de corrupción explícita; con frecuencia se manifiesta como una niebla donde intereses privados, relaciones personales y decisiones públicas se entrecruzan. En territorios con administraciones de tamaño reducido y fuertes vínculos sociales, como Canarias, este fenómeno adquiere una dimensión especialmente delicada.
Las puertas giratorias constituyen su expresión más evidente de este riesgo. El tránsito de responsables públicos hacia empresas privadas vinculadas a sectores que previamente regulaban, contrataban o supervisaban plantea dudas legítimas sobre la........© La Provincia