¿Por qué triunfa ‘Lux’? |
Rosalía: primer concierto de la gira 'Lux' en Lyon
Aparquemos por un día el potaje político y hablemos de una gira que va a movilizar a cientos de miles de personas en todo el mundo durante este 2026: Lux, la presentación ante sus seguidores del impresionante y sorprendente disco de Rosalía, la estrella global del momento nacida en Sant Esteve Sesrovires y formada en el Taller de Músics de Barcelona. Dos recomendaciones para entrar en ese mundo: la crónica del primer concierto en Lyon que publicó Jordi Bianciotto, donde lo encontrarán todo sobre el espectáculo que llega a Barcelona en menos de un mes; el multimedia de Ignasi Fortuny, sobre la evolución de los directos de la cantante.
Para los clásicos, estamos ante un simple producto de la industria del entretenimiento. «El disco de Rosalía me da paz», me decía el otro día una enfermera de la edad de la cantante. Y no es la única que siente lo mismo. Rosalía, como otros artistas, ha sabido conectar con su generación y, aunque a los progres de postal les duela, expresa un cierto tipo de religiosidad que nada tiene que ver con los movimientos neoconservadores, pero tampoco con el anticlericalismo trasnochado que vejaba a un poder que ya han perdido las instituciones religiosas. El materialismo, sea de raíz marxista o de raíz capitalista, deja huérfana una dimensión de la condición humana. Y no es seguro que las instituciones religiosas, empezando por la Iglesia católica, estén preparadas para acoger esta pulsión de los jóvenes de hoy. Hay más mística que ideología, sin llegar a ser mera autoayuda azucarada. En muchos momentos recuerda el monólogo que le dejó grabado su abuela durante el covid y que la cantante recogió en Motomami. La gira de Lux arrasará como el disco, simplemente porque conecta con el sentir de su época en una línea en la que podemos situar a los Serrat o los Estopa de otros momentos. Pero ahora es el tiempo de Lux, aunque a algunos les escueza. Da paz.