Tiempo de calidad

“La naturaleza quiere que los niños sean niños antes de ser hombres. Si queremos perturbar este orden, produciremos frutos precoces, que no tendrán ni madurez ni sabor”. Estas palabras, escritas hace más de dos siglos por Jean-Jacques Rousseau en su obra el Emilio, cobran vigencia ahora que vivimos en una era de distracciones digitales, agendas sobrecargadas y una obsesión por la productividad que ha convertido la crianza en procedimientos.

La pregunta clásica solía ser: ¿Importa más la calidad o la cantidad de tiempo que pasamos con ellos? La respuesta, como sugiere un revelador análisis sobre acompañamiento parental, es que es una cuestión equivocada. La verdadera pregunta es: ¿Estamos ofreciendo una presencia psicológica y emocional, o solo una física?

Los expertos señalan que........

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