Frente al matón, obedecer tranquiliza, pensar transforma

Soy de los que creen que el pasado no se va del todo, y que el futuro arrastra mucho de lo que hemos hecho; por eso creo que los cambios de año no transforman la vida por sí solos: esta sigue su rumbo, salvo que decidamos hacer giros, de esos que no necesitan permiso del calendario. Sin embargo, pasadas las festividades de fin de año es bueno hacernos preguntas importantes: ¿somos felices?, ¿progresamos?, ¿quién sigue?

La época también invita a recordar que la realidad supera la simplificación de las consignas publicitarias, las "verdades" mediáticas y los relatos del poder hegemónico. Esas consignas, esas verdades y esos relatos nos han eximido de pensar por cuenta propia, una tarea incómoda, exigente y, precisamente por eso, necesaria.

Las épocas de renovación -materiales o simbólicas- nos enfrentan a una realidad cambiante, que........

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