Confa, ¿otro intento de toma hostil? |
Esta semana fuimos sorprendidos los caldenses con una historia llena de mentiras, oportunismos, politiquería, insidia y mezquindad: frente a un trámite rutinario para designar un miembro de la Junta Directiva de Confa, nuestra Caja de Compensación Familiar, se ha montado una película de la peor calidad con el fin de hacernos creer que esta empresa está en malas manos y que por lo tanto ahí también debe intervenir el Gobierno del cambio.La historia ya es conocida. Los gobiernos de talante autoritario no toleran que haya ciertas instituciones que escapen a su control. Hablo sobre todo de aquellas empresas u organizaciones que se nutren de recursos públicos o de parafiscales como las Cámaras de Comercio y el Fondo Nacional del Café.Conozco bien a Confa, fui miembro de su Junta Directiva y lo que percibí fue una realidad bien distinta a la que pretenden vendernos burdamente personajes que están actuando con malicia y claros intereses subalternos. Conozco la trayectoria y gestión que ha cumplido su director, Juan Eduardo Zuluaga. Doy testimonio de su pulcritud, de su responsabilidad, de su sensibilidad y de su liderazgo. Ahí están los datos que hablan de su gran gestión.El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, fue receptor atolondrado de unas informaciones torcidas que le hicieron llegar ciertos correveidiles de la comarca y salió con un mensaje en X, estrambótico e irresponsable dando cuenta de unas supuestas amenazas. Y todo porque los amanuenses y razoneros del Gobierno nacional se inventaron una historia con visos de tragedia para torcerle el cuello a lo que ha venido siendo hasta ahora una forma apacible y rutinaria de integrar la Junta Directiva de Confa.Estos cipayos le quieren servir en bandeja de plata al poder central la posibilidad de intervenir más allá de lo institucional, una entidad que no toleran que esté bien manejada. Citando a Anne Applebaum en su texto también ya clásico, El Ocaso de la Democracia, “el objetivo de aquellos cambios que imponen los regímenes autoritarios no es lograr que el gobierno funcione mejor, si no que sea más partidista, más dócil y más dependiente de aquel que está a la cabeza del Estado...”.Intentos del Gobierno Petro de cooptar empresas y organizaciones independientes, hay muchos: Las Cámaras de Comercio estuvieron en su mira durante un tiempo. Logró imponer a un correligionario suyo en la Cámara de Comercio de Bogotá. En muchos otros sitios del país no lo pudo hacer y la gran mayoría le siguen prestando servicios muy importantes al país sin depender del beneplácito del mandamás de turno.El Fondo Nacional del Café sufrió un zarpazo del cual, por fortuna salió incólume. Es muy difícil horadar la independencia de ciertas organizaciones cuando gozan de una bien ganada legitimidad. La Federación de Cafeteros como las Cámaras de Comercio derivan esa legitimidad de la conformación democrática de sus cuadros directivos.Tal vez la expresión más descarada de ese ánimo de controlarlo todo fue la intentona de imponer visiones partidistas, ideológicas o de gobierno en la universidad Pública. La Universidad Nacional fue ultrajada en su autonomía, pero por fortuna la pretensión de convertirla en instrumento político del régimen, fracasó.A los gobernantes con perfil autoritario no les gustan las instituciones independientes: no toleran por ejemplo que el Banco de la República sea casi autónomo. En este caso, quedó claro que, si al ministro de Hacienda no le viene en gana asistir a las juntas, paraliza su funcionamiento. Y como procurador no hay...Como se ve, lo de Confa no es nuevo; la diferencia es que aquí, con la connivencia del Gobierno departamental y algún dirigente que miente y enreda con facilidad, les estamos sirviendo de idiotas útiles al Gobierno nacional para que haga y deshaga con una organización empresarial que tiene muchos activos y les ha hecho mucho bien a los afiliados que son los trabajadores de nuestro departamento.