¿Y ahora qué pasará con el Macroproyecto San José? |
En estas últimas semanas pasó algo que se logró “colar” en el escenario electoral, trasladando la atención a algo diferente, la decisión tomada por el Consejo de Estado frente al Macroproyecto San José. Muchos se preguntaban: ¿Y es que ese proyecto aún existe?; otros, más escépticos señalaban: ¿De ese proyecto algo se puede rescatar?; sin embargo, ciudadanos más optimistas indicaban: ¡Por fin se pudo hacer algo!; ¡se hizo justicia!; ¡ahora si avanzará el proyecto!. A todos pasaré a responderles de una manera clara y precisa sus interrogantes.
Sea lo primero señalar que este Macroproyecto, que lleva alrededor de 17 años, se encontraba sin rumbo, sin dirección, ya que el Ministerio de Vivienda no había brindado un acompañamiento permanente y eficaz, y el Municipio y la ERUM durante todo el desarrollo del proyecto ha adelantado de manera insuficiente sus labores de ordenamiento territorial. Estas situaciones, advertidas por el Consejo de Estado, llevaron a que se impartieran diferentes órdenes encaminadas a garantizar los derechos de más de 28.000 personas e impulsar el avance del Macroproyecto.
Para que el Consejo de Estado tomara esa decisión, fue necesario previamente adelantar una investigación socio jurídica durante un poco más de un año, liderada por la Personería de Manizales, pero acompañada de manera determinante por la sociedad civil. A través de diferentes pruebas como resoluciones, derechos de petición, informes de diferentes entidades públicas y privadas, documentos académicos, informes de memoria histórica, entrevistas, material fotográfico, todo esto acompañado de algunas acciones de tutela, acciones populares, acciones de cumplimiento que se habían interpuesto en el pasado, se logró recaudar la suficiente evidencia para ilustrar a los magistrados no solo de lo que ha pasado en San José y su comunidad, a la que se le han vulnerado sus derechos, sino también llevarlos al convencimiento de las omisiones y falencias que han tenido todas las autoridades en este proyecto.
Para que pueda avanzar, primero es necesario reformularlo, y eso fue lo que precisamente decidió, y como consecuencia de ello, el municipio de Manizales y la ERUM o quien la reemplace deben junto con el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio en el término de un año, es decir, hasta a lo sumo marzo del 2027 contar de manera definitiva con la modificación del Macroproyecto San José. Esta reformulación es relevante, como quiera que las condiciones actuales en materia urbanística y social son muy diferentes con las que contaba la comunidad de San José hace 17 años.
Una vez se tenga dicha modificación, el municipio de Manizales y quien reemplace a la ERUM deberán formular, adoptar y materializar un plan de ejecución del Macroproyecto, que cuente con un cronograma que contenga metas anuales, a las que se les haga permanente seguimiento, con la suficiente financiación y con responsables definidos. No hay excusas, porque todos con calendario en mano podremos ver si el Ministerio de Vivienda y la Administración Municipal se encuentran incumpliendo o no las actividades propuestas para culminar el proyecto, y en caso de verificar algún incumplimiento sabremos quiénes son los responsables para que se les exija cumplir.
El proyecto revivió, pero no solo eso, otra vez está en boca, pero debe estar también en la vista y las manos de todos los manizaleños.