Once Caldas: ¿El teatro de los imposibles?

Una caída no es una tragedia.

Ya pasó. Fastidia, pero no es el final del fútbol ni la hora de los llantos o las lamentaciones.Basta, eso sí, de excusas... De relativizar la derrota. De justificarla. De señalar a los árbitros, los viajes o la dinámica del torneo, como factores negativos en la campaña.

Al Once no le alcanzó porque tuvo debilidades en su fútbol, con irregularidad de sus intérpretes, como Zapata, Zuleta, Riquett y Patiño, quien regresó de su fracaso en Uruguay, en estado de forma deplorable. Fiasco, el suyo.

El Blanco se atascó en el fango de las suspicacias y las concesiones disciplinarias. Dayro, ensalzado hasta el delirio, expuesto como única........

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