Once Caldas: el gol que valió el partido

El Once arañó otro punto, sin convencer. Buscó, pero no encontró el fútbol perdido, el deseado. Falló en eficiencia estructural y no pudo organizar su caos.

Sonrió al final con un gol solitario, inesperado, que valió la tarde y maquilló el resultado, como consecuencia de las variantes del Arriero Herrera, quien rastreó soluciones, con retardo en la interpretación del juego con sus características.

Sus relevos, Navarro, Gómez, Quiñones y Zapata, con toques finos, vaselina en la asistencia y clase en la definición, abrieron el camino de la igualdad al entrar en escena.

El empate tapó los errores. Con jugadores lentos, excedidos en peso,........

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