Los defensores públicos, guardianes de la dignidad humana

En el laberinto de la justicia colombiana hay héroes anónimos, agotados pero incansables, que cargan sobre sus hombros el peso de los más vulnerables. Los defensores públicos representan a víctimas de violencia, procesados indigentes y personas desplazadas, asegurando la vigencia de derechos humanos fundamentales. Veo a muchos de ellos exhaustos -ojos hundidos, voces roncas por noches en vela-, manejando un volumen inabarcable de casos, preparando juicios y defensas de manera constante, pero sosteniendo, pese a todo, una labor profesional y técnica como manda la Constitución Política (art. 29).
El verdadero abogado es escritor y orador, dos veces artista. Si no lo es, será un jornalero del Derecho; un hombre que solo pone palabras en un papel, mas no un verdadero defensor de los seres humanos, de la sociedad y de la justicia, que en últimas son sus auténticos clientes. No hablo de........

© La Patria