Que 50 años no son nada
Adelantado don Gonzaloadolfoarango, salud. No puedo decir que fui su amigo, que lo conocí, que departimos en el salón Versalles o en el café Metropol de Medellín. Que tomamos tinto, trago, o metimos marachafa juntos. Que echamos paja en la librería Aguirre de la calle Maracaibo.Mentiría miserablemente si dijera que conozco el municipio de Andes donde usted nació producto de un erótico tas-tas de papá Francisco y mamá Margarita, destinatarios principales de un libro insólito: “Maleajes de la sangre”. Más raro aún: en las cartas a su familia que publica el libro, usted anunciaba la disolución del nadaísmo. Mientras tanto, en la calle, su persona,........
