William Anseume: Vigilantes ante el diálogo
Absolutamente pragmáticos. ¿Existe otra posibilidad? El “diálogo” está ahí. No es una sutileza el uso de esa palabra. Cumple los requerimientos casi desesperados de los venezolanos por el entendimiento político que genere bienestar, en todo sentido. Porque ya basta. Conversar para entenderse. Parece leve. Pero no es poco.
Así como se llevaron a Maduro enganchado, así como nos ocurrieron los terremotos: el diálogo está ahí. En la llamada telefónica para saludarse – ¿Cómo sería ese saludo, verdad?- y ponerse de acuerdo para hablar cara a cara esta semana -¿Cómo serán esas caras, verdad?- En el arribo de la contraparte al aeropuerto. Está ahí, indetenible.
En las transiciones ocurre así, porque no están hechas para complacer caprichos, deseos personales ni de algunos mínimos colectivos, armados o no.........
