William Anseume: El trabajo en espera, ¿hasta cuándo?
El anuncio fue que el venidero primero de mayo se anunciará, cual Cantinflas postergando algo que decir, cómo y cuánto será el «ajuste» del salario, sueldos y pensiones. La expectativa crece a medida que se acerca la fecha simbólica, como crece la rabia de escuchar y leer la entrada continua de recursos por: petróleo, oro, negociaciones con bancos internacionales, minas, tierras raras y no raras, sumados a un largo etcétera.
La ciudadanía no es tonta. Sabe bien que resulta insostenible un salario mínimo por debajo de la mitad del dólar, como es éste, el más bajo del mundo. Pero sabe muy bien también que hay que ordenar la economía, que se precisa limpiar la casa, en términos de administración pública. Lo que equivale a una drástica reducción de los gastos en esa administración. Intuye, con claridad, que no saldrá de una vez beneficiada sustancialmente con esos «ajustes».
Abundan los proclamadores de........
