Ramón Escovar León: El puente hacia la democracia

Por Ramón Escovar León

En su libro “Unas pinceladas de historia: Miranda, Bello, Bolívar”, Allan Brewer-Carías recuerda una verdad incómoda pero esencial: la independencia venezolana no fue un acto súbito de ruptura, sino un proceso largo, híbrido y esencialmente político. En él coexistieron hombres del antiguo orden monárquico con arquitectos del nuevo orden republicano.

En 1810, Venezuela no despertó independiente. Cruzó, más bien, un puente. De un lado estaba la monarquía española; del otro, una república aún incierta. En medio, figuras que entendieron que el cambio no consistía únicamente en derribar un sistema, sino en construir otro. Francisco de Miranda imaginó la ruptura; Simón Bolívar la impulsó. Pero Juan Germán Roscio y Andrés Bello —funcionarios civiles de la estructura hispánica— aportaron algo igualmente decisivo: la arquitectura intelectual del cambio. No destruyeron el sistema desde fuera. Lo transformaron desde dentro.

Dos siglos después, Venezuela se encuentra sobre otro puente. El país enfrenta una transición que no puede reducirse a una consigna ni a un instante. No se trata únicamente de sustituir un poder por otro, sino de reconfigurar las condiciones que hacen posible la democracia. Y esa reconfiguración tiene un punto de llegada claro: elecciones libres, verificables y universales que permitan recuperar la legitimidad constitucional. Ahí reside el núcleo del problema venezolano........

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