Aprender del 24 de noviembre de 1948, por Ramón Escovar León

«La falla de Gallegos radicó, en nuestro parecer, en lo que se denomina el timing en política, que quiere decir saber escoger los momentos adecuados para tomar ciertas medidas», afirma Luis Daniel Perrone en su lúcida ponencia presentada en las XV Jornadas Aníbal Dominici, realizadas en octubre pasado.

Y a partir de esa premisa sostiene Perrone que la caída del novelista-presidente no fue un relámpago en cielo sereno, sino el desenlace de un orden constitucional ya agrietado por la fricción constante entre Acción Democrática y el Alto Mando militar. Gallegos, atrapado entre las dos fuerzas que habían hecho posible la experiencia del 18 de octubre de 1945 —el sector militar y su propio partido—, reaccionó con un rigor moral irreprochable, pero con una eficacia política menguada frente a unas presiones que exigían cálculo, flexibilidad y oportunidad.

El fulminante derrocamiento del 24 de noviembre reveló que la alianza “cívico-militar” del........

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