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La formalidad para el uso de la fuerza, por Luis Manuel Aguana

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15.02.2020

El atropellado regreso de Juan Guaidó al país y la agresión que sufriera por parte de las autoridades que administran el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, y las hordas de delincuentes especialmente convocadas por ellos para vejarlo y golpearlo, a la vista gorda de la Policía y la Guardia Nacional, no es más que otro claro el ejemplo que nos debe indicar a todos, y en especial al agredido, Juan Guaidó, la imposibilidad de convivencia pacífica con el régimen de Nicolás Maduro Moros y de solucionar este problema por la vía electoral.

Por Luis Manuel Aguana

Pareciera de Perogrullo pero hay que recordárselos una y otra vez a aquellos que insisten en un esquema de cohabitación tolerante a través de la teoría de los “enclaves autoritarios” de Henry Ramos Allup, teoría según la cual este pseudolíder “opositor” trata de imponer la idea de un supuesto gobierno de transición que tolere de manera negociada las estructuras delincuenciales y los protagonistas del régimen. Algo así se nos propuso el 30 de Abril de 2019 pero fracasó por la traición de los mismos delincuentes con quienes se pretendió negociar, razón de más para rechazar categóricamente cualquier esquema que involucre a los protagonistas de esta tragedia en la solución del país.

Quiero suponer que después del secuestro de su tío Juan José Márquez, Juan Guaidó debería estar pensando de una manera diferente, aunque luego de su regreso los venezolanos hemos visto con asombro las imágenes del Presidente Encargado con los principales protagonistas de la política de cohabitación del G4. Eso ya luce contradictorio con lo que el ha afirmado de no ir a elecciones con el régimen en Miraflores. Esperemos ver como se desenvolverán los acontecimientos de los próximos días, sin embargo las señales y los movimientos de los partidos ya se perfilan en todo el país hacia una campaña electoral, como si el país estuviera normal. Y eso es precisamente lo que quiere el régimen que suceda de cara al mundo.

Los venezolanos añoramos tanto esa normalidad que tendemos a autoengañarnos y olvidar todo lo que ha hecho el régimen trampeando todas las elecciones desde el 2004 y a la oposición oficial decir una y otra vez lo mismo, para de nuevo caer. ¿Qué cambió desde el año 2015? Los diputados nos prometieron en esa última campaña parlamentaria que el régimen se iría. Y aun habiendo una mayoría “opositora” en la Asamblea Nacional, ahora hay una Constituyente ilegitima, hiperinflación de 5 dígitos, dolarización forzada........

© La Patilla