Maduro y Cilia: en la Corte de Manhattan no se Baila, por José Gregorio "El Gato" Briceño
A lo largo de 27 años, la organización criminal fundada por el traidor mayor, hoy felizmente difunto, disfrazada de gobierno se creyó intocable, sus jerarcas estaban convencidos de que el poder y sus abusos funcionaban para siempre y la impunidad, un derecho atrevido que nadie les iba a quitar. Se equivocaron, las deudas con los pueblos no se borran, quedan marcadas en el malvivir y la ignominia de centenas de miles de familias, se cobran tarde o temprano, aunque sea lejos de casa y en otro idioma. Por ahora algunos están en donde deben estar, donde no se negocia y donde no se acepta que les marquen el ritmo para sus bailes burlones. Que sanador ante tanta podredumbre saber, que hay instancias legales en este mundo donde el dinero sucio no sirve para pagar la defensa y donde los títulos y el poder no impresionan a nadie. Según lo visto hasta hoy, el camino hacia la justicia por Venezuela continúa.
Un contundente golpe judicial sacudió esta semana a la cúpula del narcorégimen. El juez federal de distrito Alvin Hellerstein desestimó la solicitud de anulación de los cargos por narcoterrorismo contra Nicolás Maduro y Cilia Flores durante una trascendental audiencia celebrada el jueves 27 de marzo en una corte federal de Manhattan. El fallo no dejó margen a la duda: la justicia estadounidense no está dispuesta a ser un instrumento de escapes jurídicos para quienes han sumido a Venezuela en el caos y el crimen. Los abogados de la cúpula criminal solicitaron el archivo del proceso penal alegando que la administración de Donald Trump........
