Larry DeVoe, el fiscal de la continuidad, por Edward Rodríguez

En Venezuela ocurre algo curioso. Cada cierto tiempo cambian los nombres, los cargos, las oficinas y hasta los discursos oficiales; pero lo que rara vez cambia son los resultados.

La llegada de Larry Daniel DeVoe Márquez a la Fiscalía General de la República parecía una de esas ocasiones en las que el poder intenta vender renovación sin necesidad de renovar nada; una especie de remodelación institucional donde se cambia la pintura de la fachada mientras las grietas permanecen intactas.

Su nombramiento generó expectativas, aunque quizás la palabra correcta sea interrogantes porque cuando alguien llega a ocupar uno de los cargos más importantes del sistema de justicia venezolano, la pregunta no es quién es, sino qué está dispuesto a corregir.

Y precisamente allí aparece el problema. Venezuela no necesitaba un simple relevo administrativo, no hacía falta cambiar la firma al pie de los documentos ni sustituir una fotografía en la pared; lo que el país necesita desde hace años es una rectificación moral e institucional.

Se esperaba, por ejemplo, una revisión profunda de los casos denunciados como persecución política, una investigación seria sobre las denuncias de tortura documentadas por organismos........

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