Sobreestimación, por @ArmandoMartini |
Figura emblemática, temida, sé suponía intocable, celoso guardián del legado. Habla menos de sus méritos que nuestra generosa disposición a exagerarlos. Pero el cambio fue drástico. Una vez trasladado el indiciado a un tribunal federal, la cúspide le fue esquiva. Otro se adelantó y juró obediente la continuidad tutorada, dejando frustradas sus ilusiones.
Su control se redujo a modestos equilibrios y sencilleces protocolares. Aseguran que las delicias del privilegio le serán sustituidos por una vida hogareña y sin sobresaltos. De ahí la urgencia de entenderse. Si poseyera la preponderancia que la imaginación colectiva le atribuye, ocuparía magnas envergaduras. La Casa Blanca, recuerda la enorme recompensa y advierte sobre el desolado futuro que le espera, si no coopera en la fase de estabilización. Por cierto, ya estudian vías voluntarias de atractiva ubicación.
La coherencia no es característica del autoritario, demostrado en la insistencia con que la realidad se empeña en desmentir leyendas. Existe una vieja trampa en el arte de leer el poder, confundir el miedo que inspira un fantasma con la fuerza real........