Impresiones de Ocaña

Hoy el progreso de Ocaña es impresionante. Ya es una ciudad en la que nada se echa de menos. Quizá la única falla protuberante es que el hospital Emiro Quintero Cañizares no cuenta aún con un tercer nivel de complejidad, pero pronto será una realidad.

Es igualmente impresionante la multitud de personas en el centro, como en interminables procesiones. La gente se apretuja en los estrechos andenes – precisamente peligrosos por lo estrechos, a veces de un ladrillo - y debe caminar en tramos en fila india. Van a los centros comerciales que están abarrotados de cuanto se pueda imaginar y necesitar. Allí se consiguen algunos artículos que no se ven en la capital del departamento, tanto en vestuario como en adornos y decoración. Las grandes marcas están allí presentes. Abundan cafeterías y restaurantes, desde sencillos hasta sofisticados. Hay un conjunto de hoteles de buena calificación. Y todo está cerca y a la mano.

De este empuje comercial se deduce que fluye mucho dinero, y que Ocaña se ha........

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