El protocolo azul de una palabra…

Una palabra bonita plagia el pensamiento puro, nos hace anhelar la belleza y, las más de las veces, volver a soñar lo que ya tenemos y hemos perdido por andar tras las huellas de la superficialidad.

La palabra nace como una crisálida de mariposa, en cuna de colores, en un paraíso de presentimientos, o como un fruto prohibido que cuelga -milagroso y sagrado-, de las ramas de un árbol........

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