De consumidores a accionistas |
Democratizar las empresas suena a consigna ideológica o a promesa grandilocuente. Algo así como repartir sin esfuerzo o estatizar sin decirlo. Pero no. En Colombia y en el mundo ya existe una forma legal y voluntaria de democratizar la propiedad empresarial: las bolsas de valores.
La bolsa no es un invento exótico ni algo lejano o exclusivo. Es, en esencia, un mecanismo civilizado para que cualquier ciudadano pueda ser dueño —así sea de pequeñas participaciones— de las empresas que mueven el país y el planeta. Las empresas diariamente proveen bienes y servicios que los ciudadanos consumimos, se adaptan a los entornos cambiantes y generan valor para la sociedad. Por eso tienen ingresos y utilidades. Cuando una persona pasa de ser solo consumidor a ser accionista se gana el derecho a participar de esas utilidades.
La inversión a través de la bolsa debe ser entendida como un vehículo de bienestar para el........