El tiempo es oro
Esta consigna, con la cual nos hemos familiarizado a través de la historia, viene a ser sumamente reveladora en nuestras épocas modernas. Las tecnologías de avanzada, que bien podrían ahorrarnos tiempo para el trabajo, ocio y relaciones familiares, no parecen estar solucionando el problema de la “falta de tiempo”, sino paradójicamente, empeorándolo.
Cuando tenemos la percepción de que nos falta algo que contribuya a nuestra tranquilidad, la ansiedad comienza a acumularse, en un principio de a poquito, pero a medida que se repite puede transformarse en un trastorno emocional, que tarde o temprano obliga a la persona a acudir al psicólogo o a tomar medicamentos.
En un principio podríamos considerar que luego de la salud nuestro principal anhelo para tener tranquilidad es el dinero, ¡ha!, como nos gustaría que la plata nos sobrara, pero a la larga, lo que nos está faltando en la actualidad se resume en un solo factor........
