¿Por qué emociona tanto la Semana Santa?

Procesión buena muerte / José Luis Fernández / LZA

Hay algo que se repite cada año y que cuesta explicar con palabras sencillas. Llega la Semana Santa, suenan los primeros tambores, se apagan algunas luces, y de pronto cambia el ambiente. No solo en las calles. También dentro de uno.

En Zamora se nota especialmente. Aquí no hace falta ser experto en nada para darse cuenta. Basta con estar. Con ver una procesión en silencio, con escuchar cómo resuena un paso en una calle estrecha o cómo una fila de velas avanza despacio. Algo se mueve. Y no es solo tradición.

Tiene bastante que ver con cómo funciona el cerebro. Las emociones no son individuales del todo. Se contagian. Cuando muchas personas comparten una misma experiencia, el cerebro activa lo que se conoce como neuronas espejo. Son mecanismos que nos permiten "sentir" en parte lo que vemos en los demás. Si alguien........

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