Aprender a crear valor también debería enseñarse en las aulas

Aprender a crear valor también debería enseñarse en las aulas

Durante décadas el sistema educativo ha continuado formando generaciones bajo un patrón que prioriza la seguridad, la estabilidad y la preparación para un empleo asalariado. Se insiste en la necesidad de cursar estudios con "salidas", memorizar contenidos normativos y escalar dentro de estructuras laborales preexistentes. Pero el mundo económico y laboral ha cambiado profundamente. Hoy, la economía de mercado recompensa la capacidad de detectar problemas reales y ofrecer soluciones concretas. Y en la habilidad de aportar valor resolviendo necesidades se encuentra el negocio de vender soluciones.

Las personas no compran objetos, sino beneficios. No se paga por una herramienta por lo que representa materialmente, sino por el efecto que genera. En esencia, lo que se comercializa no es tanto el producto como la comodidad, la rapidez o el resultado que proporciona. Por eso resulta más acertado afirmar que quien vende agua en el desierto no comercializa un líquido, sino que ofrece vida y salvación. Esto es aplicable a cualquier sector, desde la tecnología hasta el comercio minorista o desde la sanidad privada hasta el software de gestión.

Sin embargo, este enfoque rara vez forma parte de la enseñanza formal. Se instruye sobre teorías económicas, estructuras empresariales y fórmulas contables, pero no siempre se entrena en escuchar con atención al mercado. Y es ahí donde nace el verdadero valor económico.

No es casual que esta cuestión cobre especial relevancia estos días. El primer lunes de octubre de cada año se celebra el Día de la Educación Financiera: este año con el lema "Ahorra. Invierte. Avanza", pretende poner el foco en la importancia de comprender mejor cómo funciona el dinero y cómo se toman las decisiones económicas. La educación financiera no debería limitarse a saber elaborar un presupuesto, entender una nómina........

© La Opinión de Zamora