Al Tertuliano |
Herminio Ramos en un homenaje brindado por el colectivo Amigos de Herminio Ramos / EMILIO FRAILE / OPZ
Un silbido invade desde la plaza de los Ciento a la plaza de San Ildefonso, el sonido del viento se remolina contra los gingko biloba en sus hojas, despliegan una alfombra de sinfonía, a la que acompaña la nueva fuente de colores con sus chisporroteos, salpicaduras y, al romper el agua genera esas burbujas llenas de sonidos agudos que crean una rica gama de frecuencias que chocan con la figura del “Maestro”, éste se ajusta sus gafas y coloca su bolso al hombro, metiendo antes la mano dentro para........