Un cuento con gas pimienta |
Un asesor del PP contradice a Ana Vázquez sobre el espray pimienta
Aquella señora entró en una armería y, armada con su documento nacional de identidad, miró a la empleada y, con una voz sonora y recia de las que usan quienes están acostumbrados a mandar, pidió:
-Un espray de gas pimienta de esos que, si no estoy mal informada, cuestan unos quince euros.
-Y por curiosidad, ¿lo quiere usted como autodefensa, para espantar moscones o para contaminar un poco más este aire de Madrid que ya lo aguanta todo?
-No, no; es para llevarlo al Congreso, que se están poniendo las cosas muy difíciles allí. Ya no es suficiente con llamar criminal, mafioso, prostituto, traidor y otros piropos a Pedro Sánchez, a Marlaska y a los demás rojos-comunistas-bolivarianos; hay que pasar a la acción y qué mejor que el gas pimienta, que, además, es de producción nacional.
-Pero no puede usarlo usted así como así, en espacios cerrados, dijo........