El color de la República
Kylian Mbappé, tras la derrota ante España / EFE
El fútbol tiene la virtud, o el defecto, de desnudar las fijaciones más profundas de una sociedad. Cuando el expresidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, escribió en su columna de El Debate que la selección de Francia poseía una plantilla de altísimo nivel, "eso sí, sin franceses", no solo cometió un error geográfico e institucional. Activó, de manera consciente o inconsciente, uno de los dogmas más viejos y peligrosos del nacionalismo excluyente: la idea de que la nacionalidad es una cuestión de sangre, no de derechos.
La tormenta........
