Trabajo saludable y trabajo patógeno

Una mujer trabajadora muestra señales de estrés. / Dragos Condrea

Están ya lejanas aquellas épocas en que trabajar se consideraba un castigo, entre otras razones por su nombre, pues la etimología de la palabra trabajo nos lleva a encontrar en castellano, a partir del S.XIV, los términos laborar, obrar, derivados del latín vulgar tripaliare, que significaba torturar, pues provenía del tripalium, un instrumento de suplicio similar a un cepo. Y todavía quedan restos de esta realidad en latitudes y sociedades del castigado Tercer Mundo o en ambientes marginales de países desarrollados. Pero, por fortuna para la mayor parte de los miembros de nuestra sociedad actual, la labor profesional, la ocupación responsable y remunerada, es un deseo y un derecho que todos buscamos con ahínco.

El trabajo es una fuente de desarrollo personal y social, facilita la madurez psicológica, obtiene beneficios materiales necesarios para mantenerse y adquirir propiedades, es cauce de relaciones interpersonales, de servicio a los demás e incluso, si se quiere ver así con........

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