Llegar tarde: "La III República"

En la vida social hay comportamientos diversos en las distintas sociedades que se convierten en costumbre. Algunos son curiosos, otros molestos. Deberíamos intentar erradicar estos; yo me estoy planteando erradicar uno y de ahí estas reflexiones con a disculpa del refrán "del viejo el consejo"; aunque no lo soy si soy ya una persona mayor. Me refiero a esa costumbre de llegar tarde a las citas que es una falta de respeto al que se hace esperar; una grosería socialmente aceptada, pero grosería. Llegamos tarde aún a reuniones formales que tiene una primera y segunda convocatoria. Lo que se llama cinco minutos "de cortesía", ¿no lo son de descortesía? Un día recibí una convocatoria que decía "a la siete menos diez para empezar a las siete". Eso si son diez minutos de cortesía, pero todo el mundo siguió llegando tarde.

Aun si nos reunimos a comer llegamos tarde. A su hora solo hay tres, los demás nos vamos incorporando goteamos como un grifo mal cerrado. Ya ni nos disculpamos; llegar tarde se ha incorporado a nuestra convivencia social; al que llega a su hora casi se le reprocha, pero el perjuicio es para todos porque limitamos lo mejor de toda comida; la sobremesa. Nosotros mismos nos........

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