¡Pero cómo no vamos a cabrearnos!
Feijóo da por iniciada la cuenta atrás para el cambio y para reconstruir el país
La gente anda cabreada, y no es para menos. Todos los días suceden cosas que en mayor o menor medida exacerban el ánimo. Algunas de poca importancia, otras de gran trascendencia, pero todas contribuyen a que se afilen las uñas y se pongan los pelos alborotados. Analicemos algunas de ellas.
La figura del "tutor", además de estar asignada a alguien cuya misión es la de orientar a un alumno, también es aplicada a quien representa a una persona jurídicamente incapaz de hacer determinada cosa por sí misma. Al menos es lo que viene a decir, hasta ahora, la RAE. Se trata de un vocablo relacionado con personas.
Pero héteme aquí que el otro día, en el programa de TV "Cifras y Letras", una experta en lengua, colaboradora del programa, conocida en una plataforma social como "Linguriosa", vino a decir, a propósito de las relaciones de las personas con las mascotas (Ya sean éstas gatos, perros u ornitorrincos) que deben ser mantenidas desde el respeto hacia el animal, cosa que nadie puede poner en duda, pero añadiendo también que cuando un tercero haga mención a su "dueño" debe hacerlo denominándolo "tutor"; jamás "dueño" o "propietario", para demostrar el respeto que se le debe al animal.
Pero a la mascota le debe tener sin cuidado el modo en el que los demás puedan dirigirse al responsable de su cuidado y supervivencia, puesto que se supone que lo que verdaderamente le importa es que le cuiden, atiendan y respeten como así viene........
