Óscar Puente y el peligroso abandono de las carreteras estatales
Baches en la A-52 / Araceli Saavedra
El mantenimiento de las carreteras que pertenecen al Gobierno en la provincia de Zamora en los últimos años es del todo insuficiente. En la provincia nos movemos principalmente a través de cinco carreteras nacionales, tres de ellas en forma de autovía: la A-11, de Zamora a Valladolid; la A-66, dirección norte pasando por Benavente; y la A-52, desde Benavente en dirección a Sanabria.
Capítulo aparte merecen la N-631, la que sube a Sanabria, que es un claro ejemplo de las obras infinitas que nunca terminan; y la N-122, que atraviesa de este a oeste desde Valladolid hasta Portugal, conocida como esa nacional que el Gobierno de Sánchez se niega a convertir en autovía, como si los zamoranos no lo mereciéramos o como si la unión de Zamora con Portugal no fuera estratégica ni prioritaria.
Planteo al lector una reflexión: ¿quién no está de acuerdo con la siguiente afirmación? La negligencia continuada de un Gobierno en la conservación y mantenimiento de las infraestructuras puede provocar accidentes o la muerte de inocentes.
Lo hemos visto hace apenas unas semanas con los accidentes ferroviarios en Adamuz y en Gelida, con el dramático resultado de 47 fallecidos y el dolor de sus familias. Mi más sentido pésame para todas ellas y el recuerdo perpetuo de su pérdida. Descansen en paz.
Esta realidad puede trasladarse perfectamente a las carreteras de titularidad estatal por las que circulamos a diario. En el caso de las carreteras nacionales en la provincia de Zamora, la situación es especialmente preocupante y........
