Pregonemos la Semana Santa. Pregonemos Zamora |
Santo Entierro de Bercianos de Aliste. / José Luis Fernández
El instante en que el jueves, en Bercianos de Aliste escuché decir "no llevan nada, ni un Cristo o una Virgen", mi mente continuó el razonamiento para concluir: van desnudos; como Jesús el de Nazaré en su senda hacia el Calvario. Así se mide en esta tierra austera la fe de un pueblo, en Cristo y en sí mismos. Con tradiciones ancestrales más ricas cuanto más se despojan de signos y oropeles. Como cuando la capa parda alistana, tan toscamente bella por la ruda sobriedad de su lana apenas abatanada, pone un manto pardo sobre el verde despertar de la primavera.
Decenas de otros rincones en nuestros pueblos y decenas de instantes y ubicaciones en la capital pueden ser descritos de forma similar. Esa es la magia, el embrujo y el milagro que convierten a Zamora en un lugar único en Semana Santa y a la Semana Santa en un momento único para nuestra provincia. Espacio y tiempo para el sentir de los zamoranos de aquí y aún más de los que se han ido lejos o hace muchos años.
Cada vez más, también, para quienes descubren representación y provincia en una visita o a través de una imagen, un vídeo o un impacto mediático. Especialmente este año del desbordamiento de la aldea global por la interacción de la inteligencia artificial con las redes sociales que a todo lugar llegan. Sí, la Semana Santa de Zamora está de moda este año y abundan en Internet los comentarios y las referencias que, con sorpresa contemplan lo que tan bien conocemos nosotros.
Conviene de vez en cuando que nos miremos con los ojos con los que nos miran los extraños para salir de los círculos estrechos y fatídicos en los que habitualmente nos encerramos como sociedad. Miremos y veamos cómo si hemos sido capaces de crear y mantener algo tan grande como nuestra Semana Santa, podemos ser capaces de resucitar como pueblo. Especialmente en esta era de pasión en la que todo lo de atrás muere para dar vida a un nuevo mundo que aún está naciendo. Divulguemos nuestra riqueza cultural, histórica y medioambiental. Pregonemos nuestra Semana Santa. Resucitemos el espíritu de Zamora.
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