Personas que dejan huella |
Recibir una llamada telefónica es ya algo habitual. Lo que comenzó como una revolución en la comunicación ha terminado condicionando nuestra vida y hasta nuestra rutina. A lo largo del día podemos tener muchísimas llamadas que, en algunas ocasiones, terminan marcando nuestro rumbo.
Hay llamadas alegres, tristes e inesperadas, de números sospechosos o desconocidos; de trabajo, urgentes, incómodas. Algunas duran apenas unos segundos y otras pueden alargarse hasta ocho horas, como las que me contaba Cuca, la mujer de Ramón Gaya, que mantenía con un amigo suyo. Incluso hacían pausas para ir al baño.
Llamadas tediosas son las........