We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Una fractura necesaria

1 3 0
25.05.2019

Nunca he vivido una Nochevieja como aquella de 1986. La de la doble fractura de tibia y peroné que aún es visible con mi cojera en los días húmedos o cuando doy un traspiés (muy habituales, por cierto) sin venir a cuento. Esa noche marcó la vida que llevaba hasta entonces, la de estudiante de Periodismo en Madrid, con un noviazgo en crisis y pendiente de jugar el papel que a los primogénitos nos ha tocado siempre en las familias numerosas: abrir brecha y sentirnos responsables de padres, hermanos y los que vienen detrás. Las vacaciones navideñas en Yecla que iban a dar paso al penúltimo curso de la carrera acabaron con la etapa universitaria porque no podría volver a apoyar el pie izquierdo hasta seis meses más tarde. Y cuando lo hice estaba ya trabajando en la delegación de un periódico de provincias, lejos de casa.

Ese accidente provocado por el exceso de alcohol y el ímpetu juvenil a la caza de sensaciones fuertes fue el exponente máximo de lo que podríamos denominar una........

© La Opinión de Murcia