Si quieres la paz, prepárate para la palabra |
Ilustración de Nana Pez.
Permítanme que afirme, si repasamos un poco la historia del siglo XX, que estamos en plena efervescencia futurista. De un futurismo surgido de la mano del poeta italiano Marinetti que en 1909 publicó el Manifiesto Futurista y que les invito a conocer. Recogía lindezas como esta: «Queremos glorificar la guerra —única higiene del mundo—, el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los anarquistas, las ideas por las cuales se muere y el desprecio por la mujer». Trump y sus seguidores por medio mundo, incluidos sus fieles discípulos en España, como Ayuso o Abascal, tienen de qué alimentarse.
Era un arte de acción, con sus obras caracterizadas por el color y las formas geométricas. La máquina (incluida la de guerra), los edificios, la velocidad… son algunos de sus rasgos. Acción, ruptura y descalificación con el pasado suenan a ese supuesto viejo orden internacional que el conservadurismo más recalcitrante apela a eliminar y superar. Hasta se le escapó a Von der Leyen al cuestionar el derecho internacional esta semana.
En mitad del revuelto panorama internacional hay libros que llegan como un susurro y otros que irrumpen........