La mejor tierra del mundo… para la exclusión |
Ilustración de Nana Pez.
Hay cifras que uno lee con el café de la mañana y se le corta la leche. Trescientas veinte mil personas en exclusión social en la Región de Murcia. No es un error tipográfico ni un susto pasajero: es uno de cada cinco vecinos y vecinas, diez estadios Nueva Condomina a rebosar, la suma de quienes viven en Cartagena y Lorca. Y no hablamos solo de pobreza, que ya sería bastante. Hablamos de exclusión, esa palabra que suena a borde del mapa, a quedarse fuera del juego mientras otros siguen avanzando como si nada.
El informe de Cáritas y la Fundación Foessa, presentado esta semana, es de esos documentos que deberían entregarse junto con el carné de identidad. Porque retrata una Región que muchos prefieren no mirar: una Murcia donde la vivienda se ha convertido en un deporte de riesgo y el empleo en un salvavidas lleno de agujeros.
La vivienda, dicen, es el epicentro del terremoto. Y no es para menos: los precios han subido un 35 por ciento desde 2018, la obra nueva un 54, y el alquiler 25 puntos. Con estos números, lo raro es que no haya más gente viviendo en el coche. Ochenta y seis mil hogares —repito:........