El futuro no es lo que era
Murcia, Puente de los Peligros en los años sesenta. / Tomás / Archivo TLM
Estamos en esos días en que llegamos a creer que hasta San Antón Pascuas son, aunque sabemos que las navidades pasadas forman ya parte de la historia. La mayor evidencia de ello son los bolsillos vacíos y, quien dice los bolsillos, dice también las famélicas tarjetas de crédito. Debe ser por eso por lo que enero es un mes que cae mal, porque nos coge siempre con una mano delante y otra detrás. Todo está por llegar y por hacer y, para colmo, con tiempo desapacible y frío, lo que nos hace cobijarnos bajo las faldillas de la mesa camilla y embozarnos en bufandas y abrigos. Las mantas toman protagonismo, aunque ahora sean más ligeras y se les llame con nombres tan sofisticados como «plumíferos». Al final, una manta, en enero, siempre será una manta.
Un mes que abre la puerta del año, dejando pasar una bocanada de aire frío que ahoga los........
