Diario estival de un chico otoñal
Despertar. Ya no me despiertan los pajarillos al amanecer, me despiertan las máquinas excavadoras, los sopladores, los cortasetos, los cortacésped, las desbrozadoras, el coche del tapicero y el coche de las esquelas. El pío, pío de los pajaritos en verano ya es un recuerdo.
Despertar. La medicina ha avanzado mucho, no se ven jorobados por las playas, todo lo más, se ve algún exagerado morrillo propio de la gula. Pasar un décimo de lotería por una chepa es cosa del pasado. Benditos galenos.
Mercado. Balizas........
