Si esto no es el inicio de la tercera guerra mundial, se parece mucho

Miles de personas dicen "No a la guerra" y piden que pare el conflicto en Oriente Medio, en Madrid.

Los europeos hemos tenido que sufrir dos guerras mundiales para darnos cuenta de lo que significa la destrucción, la miseria, la muerte, las amputaciones y la recuperación. La única certeza es que la tercera guerra mundial no se llevará a cabo en Europa, a pesar de los empeños de Putin en seguir engordando sus ínsulas de emperador.

En Oriente Medio llevamos años, cuatro, viendo ciudades destruidas, colas de hambre, hospitales reventados, escuelas bombardeadas, y a pesar de todo esto, Trump y Netanyahu siguen empeñados en destruir algo más que pozos e instalaciones energéticas.

Solo falta para encender la cerilla de la tercera guerra mundial que China y Rusia empiecen abiertamente a facilitar drones, bombas y balas a Irán, a partir de ahí, abróchense los cinturones de seguridad que vienen curvas.

Si alguien cree que la tercera guerra mundial se desarrollaría a imagen y semejanza de la primera y la segunda, es que no conoce la situación tecnológica actual.

Esto no va de democracia, de ideología o de libertades, esto va de poder y dinero.

De momento el dólar, junto a la industria armamentística y el petróleo y el gas, se han convertido en los mejores refugios de los multimillonarias inversiones, el mundo financiero está dirigiendo todo su potencial económico a estos sectores, lo cual nos indica que ellos ya han hecho su apuesta.

Europa dice que esta no es su guerra, pero se equivoca, si no lo es ahora, terminará siéndolo a la vuelta de la esquina, de momento, nosotros, los desgraciados de a pie, ya llevamos tiempo pagando esta locura dirigida por locos.

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